Los restauradores de santos también curan y embellecen a las personas

16 de septiembre de 2014 12:18 PM

28 0

Los restauradores de santos también curan y embellecen a las personas

Edwin Muñoz, de 52 años, es otro restaurador de santos. Desde hace tres décadas trabaja en un taller en Quito, al que llegan creyentes e impíos.

Según Muñoz, su tío Víctor descubrió hace 40 años, por casualidad, los "beneficios de la pintura de santos para curar heridas", cuando su mujer sufrió un corte en la cara. Él y sus colegas aprendieron el oficio en casa.

Muñoz interrumpe su relato. Josefina Chuque, de 56 años, ingresa al local con su nieto Kevin. El joven de 16 años lleva 21 cortes y raspones pequeños en la cara. La abuela sospecha que son marcas de mujer.

Sin hacer demasiadas preguntas, Muñoz prepara una mezcla color acre sobre un trozo de vidrio que le sirve de paleta, y luego la expande con un pincel sobre cada una de las heridas.

Diez minutos después, el joven se reincorpora de la silla, pide un espejo, y observa, conforme, cómo las marcas quedaron apenas visibles. Muñoz cobra cinco dólares por una sesión de retoque, y hasta 150 por restaurar una imagen.

Sin embargo, muchos de sus clientes buscan disimular o curar raspaduras y rasguños antes que reparar un santo. A las afueras de su local se lee en un letrero "Se retocan heridas", pero según este ecuatoriano la mayoría viene por recomendación de personas satisfechas con su servicio.

No obstante, el "preparado" que aplican estos artesanos sobre la piel puede tener consecuencias, según expertos.

"Son químicos que pueden provocar muchos inconvenientes para la salud. Algunos trabajadores que han tenido contacto permanente con la pintura desarrollan problemas en la piel e incluso en los pulmones, porque la piel absorbe todo", dijo a la AFP Francisco Yandún, un dermatólogo con 15 años de experiencia.

Los restauradores de santos no recuerdan haber recibido reclamos por su otro trabajo, y eluden las preguntas sobre los controles y permisos sanitarios.

Lea también: Memorias de cajonera a través de títeres

Fuente: elcomercio.com

A la página de categoría

Loading...